En  otoño la caída del pelo es una alteración normal propia del ciclo natural del cabello, y se conoce como “efluvio telógeno”. Sin embargo, existen otras razones por las que esto ocurre: la alopecia androgénica, el estrés, las operaciones quirúrgicas, una alimentación incorrecta o la menopausia son algunos de los factores que influyen.

¿Cuándo deberías empezar a preocuparte? Lo primero que deberías hacer es acudir a tu dermatólogo para saber de qué tipo de caída se trata y desterrar algunos mitos.

Se estima que a partir de la caída de más de 100 pelos al día ya se puede considerar una patología. El especialista te hará una exploración clínica y dermatoscópica y si procede una analítica de estudio para así asegurar de que tipo de calvicie se trata.

En el caso de que se trate de “efluvio telógeno”, no será más que una caída temporal del pelo o pérdida de volumen que no tiene porque desembocar en la calvicie. Suele durar entre tres y seis meses y afecta tanto a hombres como a mujeres. Durante esta etapa, se aconseja tomar suplementos vitamínicos a base de cistina, metionina, zinc, xobre, piridoxina (vitamina B6), rivoflavina, antioxidantes, glutatión o ácido pantoténico.

Las razones exactas de que esto pase, es debido a que el verano es una época que estimula el crecimiento capilar, pero también nuestro pelo ha sufrido durante esta época estival: los efectos del sol, el cloro y la sal del mar nos lo deja más áspero y deshidratado, y por consiguiente, tiende a caerse más y es con el cambio de estación cuando se notan todos estos daños. También en otoño bajan las temperaturas, hace más humedad, más viento, menos luz, y todo ello incide de lleno en la naturaleza de nuestro cabello. Por último, es obvio que el principal motivo es la regeneración capilar. El crecimiento del pelo tiene varias fases y es en primavera cuando muere, aunque tarda unos tres meses en empezar a caerse, coincidiendo con el otoño.

La caída del cabello ha sido un problema que se lleva intentando remediar desde hace siglos. Desde los esperanzadores ‘crecepelos’ hasta los suavizantes más ‘milagrosos’, la alopecia no se puede combatir de manera generalizada. El minoxidil, la finasteirida o las hormonas han demostrado utilidad ante la pérdida de cabello. Sin embargo en la mayoría de ocasiones el mayor problema es la pérdida de la calidad del pelo, y no tanto la cantidad.

La alimentación, como por ejemplo ciertas “dietas restrictivas”, son una de las principales causas de la caída del cabello. Junto a esta causa aparece, irremediablemente, un proceso de adelgazamiento sin control. Tu dieta debe ser sana y equilibrada, no hay ninguna dieta específica para la alopecia salvo que se detecte anemia o algún déficit vitamínico.

Así que lo que te recomendamos, es que te acerques a nuestra farmacia y te asesoraremos en cual puede ser una solución para pasar por estos meses tan amargos en cuanto a nuestro pelo se refiere. ¡Y no te preocupes, que solo es temporal!

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